jueves, 22 de febrero de 2018

Driven 2. Cegados por la pasión


Ficha Técnica

Título: Cegados por la pasión
Saga: Driven. nº 2
Autora: K.Bromberg
Editorial: Principal de libros
Nº de páginas: 448
Fecha publicación: 21 Febrero 2018


Sinopsis

¿Qué ocurre cuando la persona menos esperada se convierte en tu razón de ser? Colton le ha robado el corazón a Rylee. No debía hacerlo, tampoco lo pretendía, pero pronto la pasión cegó a ambos. El joven piloto sabe que ahora nada volverá a ser igual, pero luchará con todas sus fuerzas para mantener la luz de Rylee en su vida. ¿Bastará el deseo para alimentar el amor?

Opinión Personal

Lo primero que tengo que decir es que no sigas leyendo si no has leído la primera parte. Luego, avisaros de que esta es una saga de alto contenido, dónde la pasión está asegurada.

El libro empieza justo dónde terminó el primero, con Rylee en la puerta de casa de Colton, llorando, después de que este la echara de allí de tan malas maneras y rompiéndole el corazón. Pero si algo nos ha demostrado Rylee, es que nadie va a dejar que la traten así, ni siquiera él, así que vuelve a la casa decidida a decirle cuatro verdades, pero lo que se encuentra en el baño es algo con lo que no contaba; un hombre roto, en tantos pedazos que teme no poder levantar la cabeza de nuevo. Rylee siempre ha sabido que Colton tiene demasiados fantasmas a los que hacerle frente, pero es una persona tan reservada, tan hermética, que le va a ser imposible averiguar cuáles son. Hasta ahora.

Colton le ha robado el corazón a esta chica, y ella lo sabe. Y, aunque no debería, no puede apartarse de él, y ayudarlo será su misión. Pero hay una cosa que Rylee tiene claro también, y es que si el corazón de Colton es importante, el de ella también lo es.

Colton jamás se ha abierto demasiado a las personas. Su familia son su mayor apoyo, pero ni siquiera con ellos. Tiene demasiados demonios que le siguen persiguiendo. Creía tenerlos a raya, hasta que Rylee aparece en su vida. En este libro vamos a conocer de primera mano esos sentimientos, y es que vamos a tener capítulos contados por él, que nos dejarán con el corazón en un puño y nos ayudará a entender mejor sus reacciones y su forma de actuar. Y es que si pensábamos que su infancia había sido dura, en verdad no teníamos ni idea.

Me ha gustado mucho conocer eso, la versión de él. Nos ha mostrado a un Colton más cercano, más humano. Nos ha ayudado a empatizar con él. Rylee sigue siendo la misma joven que en la primera entrega; valiente, decidida y que no se deja infravalorar por nadie, aunque siempre haya alguien dispuesta a ello. Con la barbilla alzada, se enfrentará a todo y a todos, incluido Colton.

Haddie y Becket, junto con los niños del Hogar, son de lo mejor del libro. Los dos primeros ayudarán a nuestros protagonistas a entenderse y ver los problemas que están cometiendo por ser demasiados orgullosos, y los niños nos regalan esa inocencia y frescura que tantas veces necesitamos en nuestras vidas. En cómo es fácil conseguir una sonrisa y hacer feliz a alguien.


Como ya me pasó con la anterior entrega, creo que el libro es un poquito extenso en algunos momentos, alargando situaciones que podían haberse resuelto mucho antes. La autora ha querido contar demasiado y eso en algunos momentos puede ser perjudicial, porque te da la sensación de que los problemas no se van a resolver nunca. Estoy deseando leer la tercera entrega, y ya haré una valoración general, pero creo que podría haberse quedado en una bilogía.

Gracias a la editorial por el ejemplar













martes, 20 de febrero de 2018

No eres mi tipo


Ficha Técnica

Título: No eres mi tipo
Autora: Chloe Santana
Editorial: Suma de letras
Nº de páginas: 352
Fecha publicación: 25 Enero 2018


Sinopsis

¿Y si te dijeran que el hombre perfecto es alguien a quien no soportas?

Querido diario:

Esta soy yo. Torpe, bocazas y experta en meterme en líos. Mi psicóloga dice que hay que tomarse la vida con humor, pero sinceramente no le veo la gracia a que mi novio de toda la vida me haya dejado por otra. O a que mis padres vayan a divorciarse después de treinta años juntos. ¿El mundo se ha vuelto loco? ¿Es que ya nadie cree en el amor?

Pero, hey, no pienses que mi vida es tan mala. Tengo un gato llamado Apolo, escribo en mis ratos libres y acabo de encontrar un empleo como secretaria del señor míster Simpatía. Lo de míster Simpatía es ironía, por supuesto, porque mi jefe es un tipo serio, frío y me da a mí que un poco amargado. ¡Y está como un queso! Cada vez que no repara en mi existencia -la mayor parte del tiempo-, me quedo observándolo con cara de placer. ¿El único problema? Además de tener novia, me mira como si yo fuese el bicho más raro del planeta.

¡Qué se le va a hacer! De ilusión también se vive...

Me llamo Ana, tengo veinticinco años y soy una pringada. Esta es mi historia.

Opinión Personal

Esto ya lo digo a título personal, estoy un poco cansada de los dramas. Estoy en un momento que, cuando leo, quiero algo divertido, ágil, sin complicaciones, que me haga reír, disfrutar y pasar un buen rato. Chloe Santana lo ha conseguido con este libro.

Por una parte tenemos a Ana. Esta andaluza de sangre caliente, es descarada, sin filtros, alocada e impulsiva. Tanto, que creyendo seguir el buen consejo de su psicóloga, deja un trabajo que no la satisface nada en absoluto. ¿El problema? Que lo hace sin tener otro de repuesto, por lo que de repente se encuentra vacía y sin dinero. Sí, tiene a su amiga y compañera de piso, pero no nos olvides que, aunque la quiere mucho, Maca es egoísta por naturaleza, y se aprovecha de la pobre Ana siempre que puede, y que no puede contar con ella para ciertas cosas. Así que, desesperada, sale a recorrer la ciudad en busca de una oportunidad. Y la encuentra, pero, ¿a qué precio?

Tiene que trabajar de secretaria para el hombre más irritante, cabezota e insufrible del mundo. ¿Su hobbie favorito? Hacer llorar a sus trabajadores. Las secretarias le duran menos que un caramelo en la puerta del colegio. Pero eso era antes de toparse con Ana. Ya no es que esté desesperada porque necesita el dinero, es que está dispuesta a demostrarle a ese ser que tiene como jefe que nadie puede con ella, y él menos todavía. Solo hay un pequeño problema. El tipo está muy muy bueno, pero Ana lo tomará solo cómo un fin para alegrarle la vista, no tiene ninguna intención de ir más allá.

Me he reído con esta historia desde la primera página hasta la última. Además, es tan adictiva, que cuando te quieres dar cuenta ya te lo has acabado. Lo mejor del libro es ella, Ana. Sí, él es genial. Tiene salidas muy buenas y detrás de ese ceño fruncido se esconde una persona de lo más interesante, alguien que ha sufrido muchísimo y solo busca su lugar en el mundo. Ha aprendido a esconder sus sentimientos tan bien, que cuando tiene que mostrárselos al mundo, no sabe cómo hacerlo. Pero, como decía, lo mejor ha sido ella. Nos encontramos con una mujer luchadora, pero ya no solo en el plano profesional, también en el sentimental. Sabe que lo primero es quererse una misma y luchar por lo que nos hace felices, y Ana lo hará, aunque eso signifique aprender a decir no, ponerse en su sitio y enfrentarse a su propio corazón. No puede ni quiere que le hagan daño. Las discusiones con ella son de lo más divertidas, y a cuál situación es mejor que la anterior. Desde luego, es el principal motor de esta historia. También tenemos unos personajes secundarios geniales, sobre todo ese pequeño diablo que es peor que el mismísimo Lucifer, pero que, no sabes cómo, acabas cogiéndole muchísimo cariño.


Me ha parecido leer que van a hacer historia de la amiga, y espero que así sea, porque aquí ya nos hemos quedado con ganas de más. De verdad, si tienes oportunidad, no puedes dejarlo pasar. Las risas y el buen rollo están asegurados. Lo mejor al terminar un libro es decir: "Ha merecido la pena", con la sonrisa en la cara.

Gracias a la editorial por el ejemplar













lunes, 19 de febrero de 2018

Escoria

Hola, gente ¿Qué tal habéis pasado el fin de semana?

El mío ha sido bastante intenso y productivo. Sé que normalmente hago reseñas de libros, y últimamente de películas, pero hoy vengo a hablar de teatro. El viernes estuve en Madrid viendo una obra de teatro. ESCORIA. Os dejo primero de qué va, según su director, Juan Frendsa, y luego os cuento.

ESCORIA en Nave 73¿Qué pasa cuando se reúne un grupo personas que les da igual todo? ¿Qué sucede cuando tu enemigo quiere tu derrota y no hay negociación posible? Navegamos entre rabia, celos, ambición, poder, mentiras, miedos y gritos ahogados. La adolescencia es una etapa complicada de la que no todos salimos bien parados. Este es un homenaje a mi generación. Siempre he pensado que se han contado muchas historia sobre la guerra civil, pero muy pocas sobre la guerra que estamos viviendo y sobretodo la que estamos a punto de presenciar si no cambian las cosas. Pienso en qué puede pasar si unas cuantas personas se cabrean más de la cuenta y en cuales pueden ser las consecuencias. De esto habla Escoria, este es el tema en el que nos sumergimos para intentar salir indemnes.

Un grupo de estudiantes, formado por tres chicas y tres chicos, forman un pequeño grupo secreto con el objetivo de hacer justicia. Se dedican a hacer públicos los delitos de personas que, por el motivo que sean, nunca salen a la luz. Pero para eso están ellos. Están cansados de las injusticias, las mentiras, los dobles raseros... Tienen ganas de gritar y hacerse oír. Cada uno se encarga de una cosa, tienen su pequeña misión dentro del grupo y todo funciona correctamente, o eso creen. Pero los problemas no han hecho más que empezar, y es que solo les hace falta la presencia de una nueva persona, con sus nuevas ideas, para ponerlo todo patas arriba. Si ellos quieren gritar, el nuevo quiere hacerlo más fuerte. Si ellos quieren justicia, el nuevo quiere más que nadie. Si ellos quieren llamar la atención, el nuevo quiere hacer historia.

No quiero contaros mucho más porque, si algo tiene de especial esta obra, es que sorprende, desde el principio. La puesta en escena es asombrosa. Ya desde el inicio, con la presentación de los personajes, te quedas impresionado. Además, hablan sin tapujos, alto y claro, haciéndote a ti partícipe de cada uno de sus problemas, involucrándote de tal manera que, tienes la necesidad de levantar y chillar tan fuerte como ellos. Sorprenden, nada es lo que parece. Consiguen que la hora y media que dura la obra se pase como si fueran cinco minutos, pero, además consiguen, que rías, llores, empatices con ellos, te enfades y suspires de frustración, todo ello gracias a la interpretación de estos jóvenes actores, que demuestran que la edad no está reñida con la profesionalidad.

ESCORIA en Nave 73

Sobre los personajes, todos y cada uno de ellos son indispensables. Tienen marcado perfectamente su papel y saben cuál es su sitio. Un grupo de personas distintas entre ellas pero con el mismo objetivo, ayudar a los demás, aunque sus medios no sean los más adecuados. Por un lado, tenemos a Fran, el informático del grupo, ese que se esconde tras las risas y las bromas para ocultar lo verdaderamente jodido que está por dentro. Gerard, ese catalán, que grita y lucha por lo que cree que es su deber como ciudadano catalán, la independencia. Hugo, el macarra del grupo, pero que en el fondo es alguien que sufre como el que más, y que cuando tocan lo que más quiere, su hermana, no le importa pasar por encima de quién sea. Amaia, la líder del grupo, pero que, en el fondo, es alguien con unas inseguridades enormes que no encuentra su lugar. Bianca, la contable, alguien que oculta quién es en realidad, con la excusa de no hacer daño al otro, pero, en verdad, lo que no quiere es hacerse daño a sí misma. Dafne, la benjamina, esa que solo quiere que la vean como es en realidad, que dejen de tratarla como a una muñeca que está apunto de romperse. Y, por último, él, Jairo, ese soplo de aire fresco, solo hay que saber si llegará para llevarlos por el buen camino, o por el malo.

Espero que, si podéis, vayáis a verla. Como digo, no os dejará indiferentes, y os hará pensar. Mucho.

Todos los viernes. A las 20.00h
En Nave 73. Madrid


lunes, 12 de febrero de 2018

El gran Showman

¡Hola a todos!

Comienzo de semana, ¿cómo lo estáis llevando? A mí los lunes es que me cuestan la vida, pero bueno, poco a poco vamos siendo personas. Encima aquí ha empezado a llover un poco, así que el tiempo tampoco ayuda mucho. Aunque estar leyendo mientras escucho la lluvia caer, me gusta mucho. En fin, que me lío y no voy al grano.

Hoy os traigo otra película, El Gran Showman. La vi hace unas semanas, y entre unas cosas y otra aún no había podido comentarla con vosotros. Si tengo que definirla en una palabra, es MARAVILLOSA. A mí, es que los musicales ya de por sí me encantan. Me hacen tener una sonrisa permanente en la cara. Pero encima, si está tan bien hecho como este, pues ya me tiene ganada.

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¿Qué puedo decir de él, del gran Hugh Jackman? Pues que da igual lo que haga este hombre, con su sola presencia ilumina hasta el rincón más oscuro. Da igual que baile, cante, pelee, grite, llore... este hombre es GRANDE, en mayúsculas. Vale muchísimo la pena ver la película en inglés, para entenderla mejor y empaparte de todos ellos. Porque el grupo que forma esta peculiar película, es genial. Tienen unas voces que te ponen los pelos de punta, y una forma de moverse que ya quisieran mucho. 

Os he dicho que Hugh es extraordinario, pues mi gran sorpresa ha sido Zac Effron. No tenía ni idea de que salía en la película, y yo, lo que se dicen fan suya, pues como que no. Pues con esta película me ha cerrado la boca. Creo que he descubierto a alguien nuevo, alejado completamente de ese joven que conocimos hace tantos años. Además, creo que Hugh le ha dado el relevo como Rey de los Musicales. ¿Será verdad? Ni idea, es algo que me he inventado yo, pero espero que así sea, porque Zas tiene mucho que enseñarnos.

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Poco más puedo decir. Simplemente que tenéis que verla, que os dejará con la boca abierta, la sonrisa en la cara, los pelos de punta, y os hará creer en el corazón de las personas. Tiene momentos geniales, pero, este, es mi favorito. ¿No te dan ganas de bailar?